Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


lunes, 1 de septiembre de 2014

Sólo un juego...

Hoy voy a ser yo quien juegue contigo, 
y no lo haré como quien juega con niños
y, a pesar de las reglas, no habrá quien se disculpe
pues en nombre del Pecado todo nos es perdonado.

Abrazaré esa desnudez que despunta y la haré mía
estrechándola entre los cordeles que se deslizan por las anillas
entre tacones de aguja y puños que tiran. 

Y daré forma a tus entrañas,
convirtiéndolas en la mujer que deseas,
de tus testículos, mis pechos
y de tu glande, mi cabeza.

5 comentarios:

  1. Es mejor jugar en comapañia que jugar en soledad,pero siempre uno ha de marcar las reglas del juego....un juego en que ambas partes ganan.
    Un beso

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  2. Hermoso... pero doloroso.
    Creo que de momento seguiré deseando pechos y cabezas en vez de testículos y glandes..., pero no me lo tome a mal, lady PI, que no es por no jugar.., que si hay que jugar, se juega..., y ni tan siquiera es por miedo..., digamos más bien que es... por precaución...
    Ah, y porque uno nació más sádico que masoquista...
    No me culpe a mi..., es cosa de la genética.

    Besos dolorosos desde la mansión :-)

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  3. OUCHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!
    Se me han puesto los nervios de punta xDDDDDDDDD!!!
    Qué feliz estoy, hoy más que nunca, de ser mujer, jajajajajjaa!!!!

    :s
    ouch...
    (muasssssssss!!!!!)

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  4. wow¡¡¡¡¡¡¡¡¡... cualquier juego es licíto... si es placer para los participantes....
    Un besote¡¡¡

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  5. Me encanta que estos Pecados os produzcan tan buenas sensaciones. Ya sabía que nadie está libre de Pecado, con lo cual, todo queda confirmado.
    Besos de Pecado.

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Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.