Despierto. Siento tu respiración a mi lado y la cercanía de tu
cuerpo. Te miro. Estás dormido, bocarriba. Un brazo se arquea con tu cabeza. El
otro, el izquierdo, descansa paralelo a tu cuerpo.
Me provocas una sonrisa… Ganas de reírme. Da gusto verte dormir.
Despiertas mi líbido, mis ganas por ti… Ternura y pasión.
Me acerco con cuidado.
Mi lengua busca tu pezón. Lo lame como a un helado. Una sola
pasada. Espero tu reacción. Sé que te has despertado pero andas somnoliento.
Vuelvo a lamerte mientras mi mano baja por tu pecho en dirección a tu sexo.
Despacio. Está adormilado, como tú.
Mi boca dibuja una línea de pequeños besos, como ligeros mordisquitos,
intentando avivarte.
Acaricio suavemente tu vientre, tu pubis…, pasando de tu miembro
que empieza a reaccionar tímidamente.
Noto tu mano en mi espalda, cayendo casi pesada, adormilada, y
el sonido de tu respiración cambia, hasta sueltas un ligero quejido… cuando
lamo tu polla por la cara interna, levantándolo, jugando con tus huevos.
Un nuevo quejido, y tu mano libre se posa sobre tu pecho,
acariciándote. Momento en el que yo introduzco tu pene en mi boca,
directamente, llenándome de él, salivándolo, lamiéndolo sin sacarlos,
presionándolo con la lengua…, mientras mi mano se queda con tus testículos,
masajeándolos, apretándolos con suavidad, acogiéndolos en la pequeñez de mi
mano…
Siento crecer tu polla en mi boca, reaccionar a cada uno de mis
movimientos… Arriba, abajo…, desde la base hasta la punta…
Más…
Más…
Tu cuerpo reacciona entero. Tus manos se apoyan en mi cabeza,
empujando hacia abajo, para que me trague tu sexo… Y lo hago, entero, hasta la
garganta… Y no paro…
Hoy, nene, me voy a saciar de ti…
Te estremeces. Levantas las caderas. Gimes… Hablas jadeos… Me
animas a seguir…
¡Vamos, demuéstrame cómo es mi putita…!
Y sigo. Y no paro… Y me reviento la boca en tu polla… hasta que
ya no puedes más… Hasta que tu leche invade mi boca. La sobrepasa. Cae sobre tu
piel…
Me relamo. Degusto tu sabor en mi paladar. Dulce sabor el tuyo. Extiendo el semen que
queda. Tu piel lo absorbe…
Dejando que tu polla se cuele entre mis pechos, besándola, todavía húmeda, reptando por tu cuerpo, acariciándote con mi piel desnuda, hasta
que mi boca llega a la altura de tu boca…

Es tu boca la que muerde el placer, la que bebe de su dulce miel, la que lame las ganas hasta lo mas profundo de la garganta, reventado su sexo follando en tu boca.
ResponderEliminarUn besazo, preciosa.
Así es.... perderse en el gusto de sentir, de dar, de despertar esa sensación que sabes que le hace feliz, que te va a agradecer...
EliminarBesos de Pecado, preciosa.
Hay hombres con suerte
ResponderEliminarOtros,como yo...me levanto reventado por el desamor preguntandome como es posible que me haya despertado para ir a currar
ResponderEliminarPorque cada amanecer implica una nueva oportunidad. Has de estar abierto y todo fluye.
EliminarSiempre hay que ir para arriba, Súper. Y si abres la puerta, algo siempre entra.
Besos de Pecado.
Nunca e cerrado mis puertas...aunque tal vez lo haga algún día,ya que nada entra
ResponderEliminarSiempre positivo, Súper. Hazme caso. El día que cierres una puerta, se abrirá otra o mil ventanas.
Eliminarentonces en que quedamos...cierro la puerta,o no la cierro¿
Eliminar(-_-)
soy positivo
Eliminar(o_o)
Pues sí eres positivo, ya te has respondido a ti mismo. Un beso grande.
Eliminar¡Extraordinario! Me he quedado con ganas de más... pero ese amanecer, esas sensaciones de compenetración entre la pareja, son de lo más agradables.
ResponderEliminarBesos Carnales.
Son momentos cómplices, detalles que hay que tener con quien amas o con quien tienes algo... Y, sí, son agradable y mágicos.
EliminarY quedarse con ganas de más... más... más...
Besos de Pecado.
A mí me dices "más... más... más..." y no sé de lo que soy capaz... ;)
EliminarBesos Carnales de Pecado a Pecado.
De todo deberías ser capaz :-)
EliminarBesos de Pecado a Pecado.
Eso no es despertar, eso es seguir soñando dulcemente :)
ResponderEliminarBesos de dulce y dulce semana.
Y que los sueños se hacen realidad, Dulce.
EliminarBesos de Pecado.
Dulce manera de ser despertado, milady...
ResponderEliminarDulces sensaciones que le invaden a uno cuando aun no sabe si esta soñando, o si ya ha regresado del reino de Morfeo a la deleitosa realidad..
Dulce gesto el de la dulce dama al agasajar así a su hombre, simplemente por el deseo de regalarle su dulce placer...
Dulce manera de empezar el día, mejor aún que con un dulce café o un dulce bollo.
Dulce encuentro de deseos, de intenciones, de entregas...
Dulce, si, todo dulce..., deliciosamente dulce..., pero sin ser empalagoso...
Dulces besos desde la mansión, milady... hasta el despertar.
Mi querido, D. Sayiid, como siempre, leer sus comentarios es un auténtico placer.
ResponderEliminarY sí, dulce es ese despertar que se viste de deseo y de ganas de dar y entregar todo lo que una lleva por el hombre que siente, que se lo merece porque antes, casi seguro, ha sido él quien la he hecho vibrar, sentir, morir lentamente en un renacer entre sus brazos.
Besos de Pecado.