Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
lunes, 10 de agosto de 2015
Carne de Pecado...
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.

Rezar el credo ante Tu Dueño, de rodillas, orando ante el altar de su cuerpo, siendo carne y vino, entrega purificada, pecando fe gozo, desde tu boca a su carne...
ResponderEliminarUn placer leerte, preciosa.
Muacksssssssssssssss!!!!!
A mí leerte a ti... Es como un complemento a mis escritos, así que el placer es mío.
ResponderEliminarSi es Dueño de Mí, es porque él es Mío también.
Besos de Pecado, guapa.
Perfectas palabras... "en mi boca, todos tus deseos encarnados" ufffffffffff tú si que sabes
ResponderEliminarA tus PIES
Gude, el texto tiene mucho significado y tú has destacado una de las frases más rotundas.
Eliminar¿Saber yo? Lo justo y necesario.
Besos de pecado.
Como la serpiente con su manzana, así tentáis vos a la carne y al espíritu, mi querida amiga...
ResponderEliminarComo la sierpe maldecida, os enroscáis sigilosamente, suavemente, hasta apresar a vuestra presa, pobre incauto, entre la inmensidad de vuestros ojos negros y los hechizos de vuesas palabras...
No miraros.., no escucharos..., no tocaros..., no sentiros... todo inútil...
Cuando la sierpe sale de caza, los ratones se esconden, presos de su propio miedo...
Pedo decidme, mi querida amiga... ¿Qué haréis si algún día se cruza en vuestro camino... un encantador de serpientes?
Besos, mi querida amiga... y feliz velada...
Mi querido, D. Sayiid... Llegado el momento, si llega ese encantador de serpientes y pretende encantarme, será porque él se ha encandilado antes de mí :-) Entonces, ¿quién encanta a quién?
EliminarY como siempre, sus palabras, describen esa parte de mí que muy pocas personas conocen.
Besos de Pecado.
En esos casos un mí siempre debe llevar un tú y viceversa.
ResponderEliminarBesos de dulce.
Así es, Dulce... La serpiente se enrosca en su propio Yo para atrapar a un Tú y, al mismo tiempo, el Tú no tiene mayor final que dejarse engullir en las artes de la sierpe.
EliminarBesos de Pecado.
Porque todo es con el y todo con ella ...
ResponderEliminarescribi un poema hace un tiempo que me recordaste .. se llamaba algo asi
Porque tu eres Yo y Yo soy Tu ...
uno no es sin el otro
hermosas sensuales tus letras llenas de deseo
Besos dulces y feliz dia
Es una frase muy recurrente, la verdad. Yo la uso mucho para definir esa simbiosis entre los dos. La verás mucho en mis escritos, sobre todo cuando me dan esos ramalazos de "aquí mando yo cuando no mandas tú y viceversa." por insistir en la individualidad de cada uno dentro de la pareja.
EliminarGracias por tus palabras, bonita. Y lo dicho, encantada de verte de nuevo.Me alegra mucho.
Besos de Pecado.
Me has preocupado, PI, es que ando buscando tu perfil en el Google Plus para leer alguna de tus publicaciones allí en tu muro, y es que no encuentro tu perfil, ¿lo eliminaste? espero que no, pero la verdad es que me has dejado preocupada. Dime algo, por favor, porque es que no se dónde escribirte,
ResponderEliminarUn beso enorme,
Tranquila, Marieta. Ya te he escrito para despreocuparte. Es que no me ha dado tiempo de ponerme en contacto con todo el mundo.
EliminarMil gracias y todo en orden. Yo no me voy sin despedirme. Besitos.