Clavo la mirada en el suelo mientras mis oídos se estremecen con la voz que susurra desde la distancia. El corazón se me acelera. Sudo. Es el temor a lo desconocido que, al mismo tiempo tanto deseo. La voz se acerca. Casi puedo notar esa presencia a escasos centímetros de mí y percibo su olor, su calor… y hay pasos que nos separan. Irremediable querer levantar la vista pero sé mi papel. Deseo llenarme de todo cuanto me rodea… Sin embargo, permanezco inmóvil deseando que esos dedos suaves y maestros me desprendan de mis velos, eleve Él mi mirada y besé mi boca después de mi frente.
Ni siquiera sé por qué pero, mientras un deseo reconocido va llenando cada poro de mi piel, no puedo evitar preguntarme lo mismo una y otra vez; si eres Tú con quien he de evolucionar un poco más… con quien he de crecer y avanzar en este camino tan supremo como tentador, tan sin límites… sacar toda esa perra que llevo dentro, maullar como gata en celo mientras me relamo de gusto a la obtención de mi premio. Si vas a ser tú quien me ame, quien me demuestre lo que soy en tu vida… Me pregunto si sabrás cerrar todos los caminos y abrir solo el sendero por el que avanzar los dos.

Me llegaron tus letras , cuando se ama todo se entrega
ResponderEliminarpor su parte el cuidado su protección, en tu mente , tu corazon y tu piel ofrecida
siempre con mucho amor
porque al final el amor es la base de todo
" Tu Mi Señor yo Tu Hembra "
a tu voluntad siempre en Mi ( me ha mia esas palabras tambien, bellisimo y sentido )
Besos dulces, que tengas un precioso fin de semana
No podría menos que ratificar tu comentario, Slave. Entregada en cuerpo y alma, polvo y paja, hierro y pilar... Su voluntad en Mí, pero mi voluntad en él. Rebelde por naturaleza hasta en el momento de mayor entrega. Confianza, respeto, admiración... Todo, un sinfín de valores dignos de quien entrega, de quien se sabe "en manos de" pero, al mismo tiempo, ese otro ser se entrega en la misma medida y con la misma concepción.
ResponderEliminarNo me cabe otra posibilidad.
Gracias, siempre, por venir a visitarme.
Besos de Pecado para ti, bonita, y un estupendo fin de semana.
Así es un perfecto acoplamiento en sentimientos y deseo de dos.
ResponderEliminarQue se convierten en uno al entregarlo todo .
Gracias a ti Magda . Mas besos dulces
Como una gata en celo, derretida, alimentando el deseo, obteniendo el premio de su placer a través de EL, ofrecida para su complacencia, a su voluntad, dejándote cuidar y llevar de su mano, porque EL te guía, porque EL es Tu Señor.
ResponderEliminarUn placer leerte, me haces sentir siempre tus escritos en mi propia carne, me haces vibrar.
Un beso pecaminoso.
Sí, pero sin olvidar que se es Reina y Señora... y que quien da y otorga, también exige...
EliminarÉl es Señor.
Ella es Dueña y Señora.
Me alegra saber que te puedes identificar con mis palabras. En realidad, todas y todos tenemos, en un momento dado un poco de estas cosas, aunque hay grande, grandes diferencias.
Besos de Pecado.
Cuando una encuentra a esa persona que se convierte en Él... que se hace Dueño y Señor de toda razón y sentir... la entrega es deseada y debida, para Una y para su Él... y mientras más se entrega, más se recibe.
ResponderEliminarTentadores besos.
Así es , Misthyka. Tanto das, el doble recibirás.
EliminarUn Todo, Él. Un Universo, toda Ella.
Y cuando el Tú, el Yo, el Él y el Ella se encuentran, entonces todo es natural, dado y recibido, deseado...
Besos de Pecado.
no comento
ResponderEliminar(-_-)
Todo se encadena, un ser al otro ser, un fuego al otro fuego, la carne en la otra carne, la hembra en su Señor, y solo así el placer de uno también es del otro.
ResponderEliminarBesos de dulce.
Sí, así debe de ser, Dulce.
EliminarUna cosa lleva a la otra y viceversa.
Besos de Pecado.
Te preguntas, mi querida amiga, si será él el elegido, el destinado a mostrarte nuevos mundos, nuevas vidas, nuevas sensaciones...
ResponderEliminarTe preguntas, mi querida amiga, si él será el que te muestre el camino, el que te guíe en ese camino de dulzura, de deseo, de perversión...
Te preguntas, mi querida amiga, si él podrá ser el dueño de tu cuerpo y de tu alma, el que te pierda y el que te cuide, el que te haga descubrirte a ti misma al mismo tiempo que te descubres para él...
Te preguntas, mi querida amiga, si será Él, y yo te digo, mi querida amiga, que eso, sólo tu lo puedes saber..., pues no se razona con el corazón, no se mide ni se pesan los sentimientos, no se cuantifica la entrega de un alma, no se calcula la pasión a sentir...
Mi querida amiga..., en estos temas no se pregunta..., se siente, se goza..., y se sufre...
Besos desde mi humilde mansión :-)
Las preguntas son irremediables en una mente así. Las preguntas se lanzan, las respuestas van llegando. Estas no siempre son las mismas que una decide, sino las que encuentra. Y, tal vez, no sean ni las que espera ni las que se esperan más allá de ella.
EliminarSí, así es como usted dice, mi querido D. Sayiid... Tal vez por ello, haga lo que decís: Disfrutar de cada respuesta que aparece con la intensidad que solo un alma como ésta sabe, pero guardando esa parte que no dejará que deje de ser ella misma; ese alma rebelde que es imposible domar, imposible someter… pues su alma es tan libre como las miles de respuestas que puede hallar. Y será ella el reto más grande y, entonces, las preguntas no solo serán suyas, sino de también de Él.
Solo sé a ciencia cierta, fuera de preguntas y respuestas, que hay mucho para dar… Mucho.
Besos de Pecado, mi querido D. Sayiid.
Sin palabras
ResponderEliminarAsí me dejan las tuyas.
Tanta entrega mutua, él tu señor y tú su señora,
simplemente...? tanto AMOR...
y tan bellamente transmitido
Gracias
Besos
Uly, ya sabes que alma inquieta es porque no encuentra realmente donde posarse, pues tanto tiene por dar que tanto quiere recibir que es difícil atraparla. Pero sabe entregarse sin reservas, al final, pues está hecha para eso: Para dar todo cuanto tiene.
EliminarGracias a ti por tenerme siempre en cuenta.
Besos de Pecado.