Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
domingo, 26 de junio de 2016
Ante Ti...
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.

Esos pecados son tan fascinantes, hacen tanto bien. Como debe ser fascinante ser esperado por una mujer, con tal disposición al placer.
ResponderEliminarBesos.
Hay Pecados que bien merecen salmos de entrega.
EliminarBesos de Pecado, Demi.
Una oración llena de pecado y lujúria...
ResponderEliminarQuisiera yo ser el señor de esa mujer que se entrega con toda la fuerza del corazón...
Puramente pecadora y puramente lujuriosa!!!
Hola, Delitos... :-)
EliminarSeguro que para alguien lo eres pues solo debo sentir tus letras.
Besos de Pecado.
La frase final tiene todo lo que ha de tener una oración, adoración, la entrega de esa voluntad en lo quien se confía. Así el pecado toma otra forma.
ResponderEliminarBeso dulce Magda y dulce semana.
Hola, Dulce.
EliminarRealmente el Pecado solo puede concebirse de esta forma, en plena entrega.
Besos de Pecado.
Dicen que quien espera, desespera...
ResponderEliminarMás no todas las esperas son rechazables..., hay esperas dulces y deseables...
Esperas que acrecientan el deseo, la ternura, las ansias de gozo, los anhelos de sudorosas batallas, de luchas cuerpo a cuerpo hasta alcanzar el dulce nirvana del agotamiento físico y espiritual...
Confío en que su espera sea de estas ultimas..., mi querida amiga...
Besos..., desde la mansión...
Bien sabe usted, mi querido D. Sayiid, que yo no espero en balde y soy muy paciente, tal vez, demasiado... pero es mi sino mi Pecado.
EliminarBesos de Pecado, Señor de la Mansión.
Sublime oración de pasión y entrega…
ResponderEliminarUn verdadero deleite, amiga…
Mil Bsoss y feliz semana!! ♥
Hola, Gin.
Eliminar¿Qué te parece si hago un nuevo catecismo?
Mil gracias.
Besos de Pecado.
Digna oración para rezar en cada entrega... No hay ofrenda más sincera.
ResponderEliminarEs misericordia cada verso, Mag.
Mil besitos, preciosa.
Bien sabes que lo que nace de dentro es entregado sin mediar ni escatimar.
EliminarBesos de Pecado.
No hay pecado cuando El te bendice en tu oración y entrega, cuando El se hace forma sagrada entre tu carne.
ResponderEliminarUn besazo.
Amén. Así sea.
EliminarBendita penitencia y sagrada comunión.
Besos de Pecado.