Me resistí, como se resiste el viento a ser tomado, pero no bastó la voluntad, ni el deseo... Sacrifiqué mi carne en pos de esta pasión. Decidida. Sin más. Con la dignidad de quien se entrega, con la altivez de quien no tiene miedo, me bregué ante los mil demonios que usurpaban mi pensamiento. Ahí reinaba Él, el Señor de mis Tinieblas, el Dueño de todos mis Pecados... el Ser devorador de mi carne pero Salvador y Mentor de mi Alma.
No pude más que perderme en la sin razón de Su posesión, en el dominio de cada uno de mis instintos, en la violencia de cada acto engendrado en fusión, en amor y complacencia... No, no pude... porque no se puede resistir a de quien se es, a quien vela en tus sueños las pesadillas apartadas, a quien te alza en vuelo y te da una libertad de pies en tierra... rodillas, manos y frente... como orando, como siendo...
No se puede ser brea y, cerca de la llama, no arder. No se puede ser ofrenda y no ser venerada. No se puede ser tentación y no caer. No se puede ser testimonio y no saberse verdad.
No se puede ser Hembra... y no ser de Él.
No se puede ser brea y, cerca de la llama, no arder. No se puede ser ofrenda y no ser venerada. No se puede ser tentación y no caer. No se puede ser testimonio y no saberse verdad.
No se puede ser Hembra... y no ser de Él.
Mártir, en su etimología griega, no significa sacrificio o sufrimiento como al entendimiento de la fe cristiana, sino que hacía referencia a la persona que denotaba ser «fuente de primera mano», que podía dar fe y testimonio.

Dar fe o testimonio de toda esta plegaria , de este ruego sensual, primigenio, vital.
ResponderEliminarLa entrega absoluta,sin concesiones. Es todo o nada.
Me encanta la fuerza que tienen tus textos,la fuerza que en definitiva tienes tú,y así la transmites.
Un abrazo enorme!
Cuando las palabras faltan o no se encuentran pese a la existencia para explicar aquello que sientes en carne pero que es una experiencia más allá de ella... entonces, solo cabe dar testimonio de fe.
EliminarBesos de Pecado.
Gracias mil.
Es imposible no ser así cuando la mano de alguien sustenta lo que somos, cuando su aliento es alimento para nuestro existir, cuando su llama extingue nuestro oxígeno y en ese último momento renacer de entre sus brazos. Es imposible no ser mártir.
ResponderEliminarLa confusión de la fe.
Toda mi admiración.
Mil besitos mi querida Mag y muy feliz noche.
Ser mártir sabiendo que tu fe te mantiene viva, que creer en ti y en él, resucita... y reconoce.
EliminarBesos de Pecado.
Gracias infinitas siempre.
Es tan intenso y apasionado lo que escribes que me dejas sin palabras.
ResponderEliminarUn besazo.
Hay que recuperar aliento... y seguir disfrutando.
EliminarBesos de Pecado.
Gracias.
No se puede no ser cuando alguien da sentido a tu ser. Un texto rotundo Mi Estimada Magda.
ResponderEliminarBeso dulce.
Agradecida, Mi Estimado Dulce.
EliminarEn el Ser está ese Sentir.
Besos de Pecado y gracias siempre.
Siendo de él en todos sus modos ... en total entrega
ResponderEliminarcomo lo son tus letras, un deleite siempre Mag
Besitos enormes y feliz día
Gracias, Cora.
EliminarTú sabes también de sentires plenos.
Besos de Pecado.
Gracias por pasarte.
MARAVILLOSO, así con mayúsculas.
ResponderEliminarBesazos.
Gracias, Amow.
EliminarMil gracias y Besos de Pecado.
Toda una declaración de esa devoción plena y pura… Esa que se Es, se Siente y se Entrega, porque no cabe otro sentimiento que ese desde el fervor de la piel y el alma, hacia aquel que otorga el sentido de la única verdad…
ResponderEliminarBello y contundente… Un verdadero placer, mi querida Mag…
Bsoss y abrazos enormes, y muy feliz tarde 😘
Rendirse a los propios sentido de esa vida de carne y alma.
EliminarConsentirse. Serse. Sentirse.
Besos de Pecado.
Mil gracias por tu presencia.
Cuanta intensidad en ese entrega. Caer en la tentación, a la vez que se entrega. Caer en la tentación y la a vez elevarse a esa tentación.
ResponderEliminarFascinante pecados.
Besos.