Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
domingo, 29 de abril de 2018
Vendaval de piel y fuego...
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.


Es un bosque con sonido propio... Sonido de vida, canto de paraíso... Recorrer los estadios del darse en la entrega... Del recibir en la ofrenda.
ResponderEliminarUna sonrisa de admiración, Mag.
Mil besitos para tu inicio de semana ❤
Un paraíso de emociones desatadas...
EliminarBesos de Pecado.
Por muchas tormentas y muchos diluvios. Siempre un placer venir a pecar a este rincón.
ResponderEliminarEl placer es mío al poder recibirte.
EliminarBesos de Pecado.
Un verdadero vendaval con el fuego pasional de los cuerpos que se reclaman mutuamente por deseo y hasta el alma.
ResponderEliminarBeso dulce Mi Estimada Magda y dulce semana.
Hasta el fondo de su ser, arriesgando todo por todo.
EliminarBesos de Pecado.
Gua. El título me hizo suponer algo intenso, pero superó mi imaginación.
ResponderEliminarQue intensos esos vendavales, ese deseo de entregarse al deseo hasta las últimas fuerzas.
Fascinantes pecados.
Besos con la promesa de volver.
Besos de Pecado en la espera de volver a verte :-)
EliminarMe alegra que no te haya defraudado.
El texto es de altísimo voltaje, intensidad sin límites,el reflejo exacto de un instante perfecto.
ResponderEliminarPero es que el párrafo final merece por si solo otro texto aparte. Es magnífico.
Un besazo!
Millones de gracias.
EliminarSe es intensa en la medida en que quien lee también lo es.
Besos de Pecado.
Divinos son esos momentos...pero tanto o más divino es esa forma tan magistral de expresarlo.
ResponderEliminarNunca, nadie, al menos yo nunca lo he visto, expresarlo en letras de esa manera tan total.
¡Aplausos!
Millones de gracias y, ante todo, darte la bienvenida a esta tu Casa cuando quieras. Tienes tu espacio en ella.
EliminarBesos de Pecado.
Creo que todos los sentidos están abiertos en el escrito. En la misma intensidad radica la fuerza y a la vez la entrega. El deshacerse de uno mismo y perderse en ese otro. Bellisimo de verdad
ResponderEliminarMuy amable, Demian.
EliminarEn el darse está también el recibir aunque, en ocasiones, las midas parecen dispares... pero no somos egoístas... o sí, un poco en este caso donde lo das todo y todo debe recibirse.
Besos de Pecado.
Intensidad y fuerza… Todo un clamor de entrega y latidos que se conjugan desde la más ferviente pasión y deseo de saberse(lo) por y para él…
ResponderEliminarUn verdadero placer, mi querida Mag…
Bsoss y abrazos enormes, y muy feliz tarde 😘
Es un ir en escala del todo al mas todo donde ya solo queda dar el último aliento...
EliminarBesos de Pecado.
La misma magia
ResponderEliminarQue placer leer
Hermoso blog.
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