Si el silencio se
vuelve Verbo,
Señor, ¿cuál es Tu Nombre ante mis ojos?
Si mis sentidos son
cubiertos
con la esencia de Tu Misterio,
qué secreto se
desvela
en esa mirada de mi
alma
pausada en Tus
Estigmas
si esas llagas de Tu
Sangre
desvelan los latidos
de mi carne...
Trae Tu Luz.
Destílala...
aquí,
entre lamentos callados
ahítos de simiente
en mí.
Deja que se alimente
de mis pulsos...
¡Y bendita sea,
Maestro, la hebra de Tu Sino!

Bendito es todo cuando se ensalza con la devoción del alma.
ResponderEliminarBeso dulce Magda y dulce semana.
Solo desde ahí cabe devoción tan grande.
EliminarBesos de Pecado.
Una maravilla , suena a credo y oracion
ResponderEliminarBesos grandes
Mil gracias, Precious :-)
EliminarSuena e entrega profunda a sentimiento arraigado.
Besos de Pecado.
Súplica y deseo, ese desgarro que solamente se da en la entrega.
ResponderEliminarBellísimo!
Buenos días!
Es la sacralización de los sentimientos, de la carne no enjuiciada.
EliminarGracias.
Besos de Pecado.
Es como esa oración hacia dentro... pero a la vez liberada al viento para que le llegue... para que te oiga y sienta.
ResponderEliminarMaravilloso, Mag!!
Mil besitos desde mi admiración, siempre ♥
Ensalzamiento del alma, de la entrega de la carne redimida.
EliminarBesos de Pecado.
Excelso poema. Bello!
ResponderEliminarDe esos poemas que como algunas flores no marchitan.
Un beso
Renacen desde lo profundo del ser porque va en ellos la Entrega.
EliminarMil gracias, Don Dumas.
Besos de Pecado.