Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


martes, 14 de agosto de 2018

De Tu Verbo, Silencio...


Si el silencio se vuelve Verbo,
Señor, ¿cuál es Tu Nombre ante mis ojos?
Si mis sentidos son cubiertos 
con la esencia de Tu Misterio,
qué secreto se desvela
en esa mirada de mi alma
pausada en Tus Estigmas
si esas llagas de Tu Sangre
desvelan los latidos de mi carne...

Trae Tu Luz.
Destílala...
aquí,
entre lamentos callados
ahítos de simiente en mí.

Deja que se alimente de mis pulsos...
¡Y bendita sea, Maestro, la hebra de Tu Sino!



10 comentarios:

  1. Bendito es todo cuando se ensalza con la devoción del alma.

    Beso dulce Magda y dulce semana.

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    1. Solo desde ahí cabe devoción tan grande.
      Besos de Pecado.

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  2. Una maravilla , suena a credo y oracion


    Besos grandes

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    1. Mil gracias, Precious :-)
      Suena e entrega profunda a sentimiento arraigado.
      Besos de Pecado.

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  3. Súplica y deseo, ese desgarro que solamente se da en la entrega.
    Bellísimo!
    Buenos días!

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    1. Es la sacralización de los sentimientos, de la carne no enjuiciada.
      Gracias.
      Besos de Pecado.

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  4. Es como esa oración hacia dentro... pero a la vez liberada al viento para que le llegue... para que te oiga y sienta.

    Maravilloso, Mag!!

    Mil besitos desde mi admiración, siempre ♥

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    1. Ensalzamiento del alma, de la entrega de la carne redimida.
      Besos de Pecado.

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  5. Excelso poema. Bello!
    De esos poemas que como algunas flores no marchitan.
    Un beso

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    1. Renacen desde lo profundo del ser porque va en ellos la Entrega.
      Mil gracias, Don Dumas.
      Besos de Pecado.

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Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.