Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


jueves, 12 de diciembre de 2013

Fuego en el cuerpo...

Esta mañana he recibido tres mensajes de Nacho: el de "buenos días, princesa" es el habitual de cada mañana. El segundo me ha extrañado muchísimo. Sí, vale, él es tierno y romántico pero cosas como esas no las ha dicho nunca a través de un mensaje: “Te quiero. Te amo”. Pero la que me ha desconcertado ha sido la última. No era más de media mañana. "Me gustaría follarte ahora mismo". Eran las cinco palabras mágicas. Un hormigueó recorrió todo mi cuerpo. No pude menos que llamarlo inmediatamente.

- Hola, cielo –me saludó muy pausadamente.
- Hola. ¿Dónde estás?
- En el despacho. ¿Has recibido mi mensaje?
- Sí. Precisamente por eso te llamo.
- ¿Y bien?
- Digamos que me has puesto cachonda y que si no estás aquí en veinte minutos… -Realmente, durante los últimos meses nuestras relaciones sexuales habían mejorado considerablemente. Nunca habían sido malas pero sí he de reconocer que últimamente se habían vuelto como más arriesgadas, algo más salvajes… Y yo estoy encantada…Y él más.
- ¿Qué pasará si no estoy en veinte minutos? –Su tono de voz era tan tentador como mis intenciones.
- Tú sabes qué sucederá…
- No, no lo sé… ¿Por qué no me lo cuentas? -me provocó.
- Tu tiempo está pasando… No lo olvides…
- Tendrás que venir tú, cielo. Tengo una reunión en una hora… -Ni me despedí ni nada parecido. Colgué y me dirigí a la habitación. Volvió a sonar el móvil. Vi el nombre de mi marido en la pantalla. Cogí la llamada para evitar malos entendidos.
- Espérame… -le indiqué. Las ideas me venían una tras otra y cuando estaba en camino hacia el encuentro de aquel polvo inesperado en parte, sonó mi móvil.
- Cielo, no vengas que me ha llamado Lucas y está de camino… No he podido negarme…
- ¡Pero…! ¡Joder!
- Me apetecía mucho tenerte aquí, de  verdad, porque estoy en vena... Pero aquí en el despacho, sabes que todo ocurre en un momento.   –Reconozco que me lleve una tremenda decepción y que me sentí algo estúpida. Ahí iba yo, conduciendo mi coche, vestida con un abrigo corto que dejaba ver mis piernas, vestidas con unas medias que se sujetaban a lo alto de mis muslos, mi braga y mi sujetador de encaje rojo… Todo, para qué… Para tener que dar la vuelta y regresar a casa con un calentón del ocho y un cabreo del diez-. Lo siento muchísimo. Me gusta saberte así, que eres capaz de cruzarte la ciudad para echar un polvo conmigo…

Escribí un mensaje a Lucas: “Cabrón, me debes un polvo… Y espero que sea bueno”.
Y casi de inmediato, recibí la respuesta: “Ja… ja… ja… No te vas a quejar. Te voy a follar hasta decirme vale… Por tu boca, por tu coño, por tus tetas… hasta por ese agujerito al que le tengo tantas ganas…
No era mi día de suerte. Ninguno de mis amantes parecía estar libre a pesar de su disposición. Otra vez tendría que apaciguar mi calentón por mi misma. Mis tácticas no estaban funcionando. Tengo la sensación de que he de ampliar mi lista para tener más oportunidades.

1 comentario:

  1. Cero aciertos de dos intentos el mismo día?.
    No busque más amantes, milady... mejor hágase bisexual o, incluso mejor, lesbiana.
    En las cosas del deseo y la pasión, a las mujeres les cuesta más decidirse, pero una vez que lo hacen... saber elegir perfectamente sus prioridades y lo dejan todo de lado cuando el corazón se lo pide.
    Resumiendo, con la injustícia que lelva el generalizar... el hombre, aunque parezca que no, piensa con la cabeza... y la mujer con el corazón.
    Buena noche, lady PuramenteInfiel, y más suerte la próxima vez :-)

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Decía August Rodin: «En el arte, la inmoralidad no puede existir. El arte es sagrado».

La escritura erótica es una expresión artística que evoca y despierta la sensualidad y el deseo a través de las palabras; busca celebrar la belleza del cuerpo, la intimidad humana y la conexión carnal, convirtiendo la expresión sexual en una experiencia estética y literaria.
Nos invita a explorar el placer y la sensualidad de una manera que trasciende lo físico y se adentra en lo más profundo de nuestro ser.

©ɱağ



La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.