Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


lunes, 9 de diciembre de 2013

Como una gata en celo...

- ¿Verdad que no es necesario que te diga a qué me apetece jugar ahora?
- Conozco tu juego ... Pero las reglas las pongo yo.

Cuando dice eso puedo ponerme a pensar cualquier cosa que, casi seguro, no me equivoque. Así, parezco una perra en celo mostrando el culo para que la monten. Le gusta dominar la situación y dominarme a mí, aunque sabe dónde están los límites -porque haberlos, ahílos-. Pero me gusta sentir su polla de macho llenar ese vacío de mi sexo, un vacío pequeño porque todavía tengo su leche en mi coño pero me sabe a poco. Hay días en los que parece que no encuentro satisfacción a mi apetito y necesito más... y más... y más...
Por que sí. Por que hay días en los que me siento muy puta; un putón caliente, una perra salida o una gata en celo que va frotándose por las paredes su sempiterno estado de excitación, dejando a la vista el placer que supone complacerle, poniéndome desnuda, a cuatro patas, delante de él y verme así de perra por él.
Ahí tiene mi culo, pidiendo, provocando, excitando, incitando, apremiando... animándole a fundirse entre mis nalgas y romperme el coño, chorreando y mojado de mí y de él... Ese coño de perra caliente porque él me hace sentir muy, muy puta... Y no sé controlarme... El deseo y el placer... Él y yo... Su polla y mi coño...

3 comentarios:

  1. me has leído el pensamiento jaja
    veo que la entrada tiene tiempo pero yo la traslado a mi ahora ..... y si asi es !

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  2. Buenooo..... sin palabras. Eres increible eacribiendo

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  3. Wuuuaaauuuuu que intensa esta entrada.

    Me encantó tambien ver tus comienzos.


    Besazos.

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Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.