Esta noche yo seré tu Diosa, la Diosa a la que invoques,
ores e implores para hacer que tus deseos se hagan realidad. Ponme en el altar
que merezco, inclínate ante mí, a mis pies. Seré yo quien decida qué apetitos
se cumplen. Tu voluntad es mía. Mía es la decisión. Tú serás el mar en el que
me haga espuma, y yo, a todo caso, seré el agua que te purifique.
Sabes que soy tu Diosa, la de las horas que no te
pertenecen. Que sean tus manos, temblorosas, las que dibujen el perfil de mi
cuerpo, como si fueran el fuego que me consagra; que sea tu boca, plena, la que
me purifique también con su saliva.
Sé tú hoy mi penitente, el que me besé los pies, me mire, y
vuelva a implorarme sus deseos. Sé tú, solo tú, quien brinde a su Diosa los
placeres carnales… Húndete en mí, en tu plenitud, para que yo te otorgue la
eternidad de tus delirios…

Diosa elevada en el altar de su carne, orando de rodillas ante el Sagrario, bautizados los cuerpos en el Templo del Placer.
ResponderEliminarBesos tiernos.
A veces nos toca la penitencia del placer, Ser nosotras las arrodillas en busca del cáliz sagrado. Otras veces, nos toca elevarnos en sus plegarias...
EliminarEs lo que tiene la consumación del placer... Ser, estar... Estar para ser...
Un beso.
Diosas o Dioses existen para ser adorados, y una Diosa así podría tener muchos fieles sin duda.
ResponderEliminarBesos dulces también por este lado.
Esta Diosa , bien sé yo que, en realidad, solo necesita un buen fiel que la adore y la proclame ÚNICA y así la haga sentirse en cada momento.
EliminarBesos de Pecado.
Esta noche, milady, vos seréis una diosa..., y vuestro cuerpo será un templo..., el templo de la lujuria donde casi cualquier hombre estaría dispuesto a sacrificar su hombría para regar con su simiente el cuerpo de vuestra deidad, donde casi cualquier hombre estaría dispuesto a arrodillarse ante vos y besar vuestros delicados pies con tal de conseguir vuestro favor y ser ellos los elegidos para vuestra fiesta bacanal, donde casi cualquier hombre se dejaría llevar por vos a mundos de concupiscencia y placer inimaginables sin preguntarse cuál sería el precio a pagar por ello…
ResponderEliminarEsta noche, milady, vos seréis una diosa…, la más hermosa de las diosas…, la más carnal y lúbrica de las diosas…
Esta noche, milady, os admirare desde la distancia…, y esperaré a que sea mañana…
Besos mortales desde la mansión, mi querida divinidad
Don Sayiid, logra dejarme sin palabras... Casi venerarle como a un dios...
EliminarQuiero ser Diosa, soy Diosa, mirar desde la altura la proclama del mortal que se deshaga en plegarias, en rezos y mil oraciones con tal de lograr mi beneplácito.
Besos de Pecado a un mortal.
Y arrodillado ante ti, implorará tu gracia ...porque no hay nada que desee más ...terminando por decir: Amén.
ResponderEliminarPorque yo lo valgo, porque soy quien soy... y nadie me ha de hacer de menos.
EliminarBesos de Pecado.
Sabes que un esclavo siempre debe estar a tus pies... Maravilloso, tú si que sabes "estar" allí donde te encuentres
ResponderEliminarSé quien soy... Y lo que quiero a cada momento... Unas veces Diosa y otras Sierva.
EliminarBesos de Pecado.
Si tu eres mi Diosa, déjame adorarte como te mereces... ;)
ResponderEliminarBesos Carnales.
A mis pies...
EliminarBesos de Pecado.